Una revista que no pide permiso para existir.
El reto
Romper el manual. Rediseñar la rebeldía.
Niceclub nace de la necesidad de volver a sentir el diseño editorial como una forma de expresión, no como una fórmula. Cada página juega con el equilibrio entre lo que “se debe hacer” y lo que simplemente funciona. Tipografías en tensión, márgenes imposibles y composiciones que cambian el ritmo visual como si fueran un tema nuevo en una playlist.
Una revista que no busca ser bonita: busca ser viva, incómoda, irrepetible.

