Identidad hasta en la pizza
El reto
Amásame no es una pizzería cualquiera.
Reinventa el concepto para convertir la pizza en toda una experiencia: divertida, fresca y con personalidad.
El proyecto nació de la necesidad de rediseñar la marca para reflejar ese espíritu innovador y romper con lo de siempre. Tomando la pizza como eje central, desarrollé un logotipo con tres variantes y una identidad visual flexible, pensada para funcionar en cualquier formato del restaurante.
La marca necesitaba un rediseño que la pusiera a la altura de los grandes —pero sin perder su esencia: hablarle a una nueva generación que sabe lo que come y elige con cabeza.

